Junji Ito, maestro del terror









Ya está disponible en Netflix Junji Ito Maniac: Japanese Tales of the Macabre. Se trata de un esperado hito para todos los seguidores del denominado “Maestro del terror japonés”, puesto que será la primera colaboración entre la plataforma de streaming con más suscriptores del planeta y uno de los mangakas más aclamados por varias generaciones de lectores de diferentes países. Una oportunidad ideal para adentrarse en el imaginario de Junji Ito y en sus atemporales publicaciones, que siguen ampliando cada mes el catálogo del sello ECC Manga publicado por ECC Ediciones.

MÁS DE 30 AÑOS DE CARRERA ININTERRUMPIDA.

Guillermo del Toro define a Junji Ito como “una voz única en las historias de terror” y equipara su arte con el de otros ilustres del género como Edgar Allan Poe o Stephen King. El mangaka japonés nació en 1963 en la prefectura de Gifu. Desde muy temprana edad mostró un gran interés por las historias aterradoras, intrigantes y sobrenaturales. En primaria, tuvo sus primeros acercamientos al mundo de la historieta, pero lo dejó poco después al sentirse más atraído por las novelas de ciencia ficción. Fue en bachillerato cuando decidió retomar la creación de mangas y seguir perfeccionando su dibujo, para el que consideraba tener más talento que para la narrativa. Por aquel entonces, en 1987, la revista Gekkan Halloween convocó el premio Kazuo Umezu para descubrir nuevos artistas e Ito presentó al mismo la obra que le abriría las puertas del mundo editorial: Tomie.

Iniciada su andadura, el autor nipón comenzó a concatenar publicaciones mientras trabajaba como protésico dental. Una vez su éxito fue notorio, decidió apostar todo por el manga y dedicarse a su pasión a tiempo completo. A partir de ese momento, su prestigio no ha dejado de incrementarse, convirtiéndose en uno de los referentes del terror, tanto en su país como en el extranjero, y también en un mangaka irrepetible que cuenta con un universo propio y una estética reconocible e inigualable.

Influenciado por Lovecraft, Giger, Hideshi Hino o Kazuo Umezu, algunas de sus creaciones son un clásico del género a la altura de los títulos de sus mentores y le han valido una gran acogida por parte de la crítica internacional, cosechando por ejemplo varios premios Eisner, los más prestigiosos de la industria estadounidense. Asimismo, en países como Francia, Ito es un autor destacado, invitado en varias ocasiones al prestigioso Festival Internacional del Cómic de Angoulême, siendo ampliamente reconocido por público y crítica.

Ito es un creador nato, provisto de una imaginación desbordante, que no cesa de experimentar y de ampliar los horizontes de su talento. En los últimos años ha comenzado a hacer uso del dibujo digital y a participar en exposiciones itinerantes. También se ha implicado en el guion y el diseño de los personajes de las adaptaciones animadas de sus relatos y ha tenido ligeros contactos con el mundo de los videojuegos, especialmente a través de su amigo Hideo Kojima, responsable de Metal Gear o Death Stranding.

DESDE EL ABISMO DEL TERROR.

En Junji Ito confluyen una serie de influencias que se relacionan orgánicamente hasta conformar un estilo propio; un género en sí mismo. Existen, dentro de su bibliografía, una serie de puntos clave que vertebran la misma y le otorgan a todas sus publicaciones una impronta única y fácilmente reconocible.

El body horror
Esto es, deformaciones corporales, provocadas por enfermedades, maldiciones, traumas psicológicos o posesiones sobrenaturales, que convierten a los personajes en seres grotescos y perturbadores. El terror cobra forma en las páginas de Ito de una manera visible, no es una fuerza latente que se encuentra en la sombra, sino que se manifiesta explícitamente en el físico. Junji Ito explora este miedo en la mayoría de sus obras, pero sobre todo en Tomie, Gyo y en relatos breves como La chica babosa.

El terror cotidiano.
La monotonía nunca es un lugar seguro en las obras del maestro japonés. Ito, con suma facilidad, subvierte los acontecimientos rutinarios, mostrando la sensación de estabilidad y cordura como un mero espejismo. En sus mangas, los objetos de uso diario, los días semejantes del calendario, la aséptica vida en la escuela o el trabajo, entrañan siempre un reverso peligroso o truculento. Esta forma de atemorizar a los lectores se observa en Uzumaki, El muerto enfermo de amor o Fragmentos del mal.

El horror cósmico.
Deudor de una de sus máximas influencias, H.P. Lovecraft, el mangaka da forma a historias en las que sus personajes se ven sometidos a fuerzas inmensas, inaprensibles y universales. El creador nipón juega, como un genio maligno, con los miedos primitivos, tan viejos como la propia humanidad: la muerte, el sentido de la existencia, el caos y el olvido. Seres de otra naturaleza, entidades cuasi divinas y energías metafísicas deambulan por sus páginas, en continuo contacto con los individuos insignificantes. El desenlace nunca es revelador, al contrario, es absurdo y cargado de incertidumbre, pues la posible respuesta está siempre más allá de lo que el ser humano puede alcanzar a comprender. Una muestra de este tipo de relatos es Hellstar Remina.

Su trazo.
Si algo sorprende al lector cuando contempla un manga de Junji Ito es su capacidad para dar forma a sus delirios imaginativos. Sus ilustraciones oscilan entre la belleza y la fealdad, lo preciosista y lo espeluznante. Haciendo uso únicamente del apartado visual, su expresividad es precisa y evocadora. Muchas veces concatena viñetas que desgranan un gesto o movimiento, utilizando planos más cortos, a modo de zoom cinematográfico, para sobrecoger al lector. También pone a su servicio todos los recursos narrativos propios del manga para expresar con el dibujo sensaciones intangibles, como la velocidad, la putrefacción o el temor. Otra característica de su arte es su profundo detallismo.

OBRAS DESTACADAS

Junji Ito: Maestro del terror – Ciudades y mansiones encantadas

Colección en curso que recopila los relatos cortos del autor según su temática. Mansiones encantadas, parajes misteriosos, la naturaleza y su poder inescrutable… Toda la genialidad de Ito para las historias breves y trepidantes se atesora en estos volúmenes.

LO MEJOR DE JUNJI ITO

Recopilatorio de 10 historias que contienen la muestra más fidedigna del prodigioso arte del dibujante. En este volumen se incluyen algunas de sus historias más representativas: El misterio de la falla de Amigara, citada por él mismo como una de sus favoritas, o Venus en un punto ciego, que le valió su último premio Eisner; así como también adaptaciones de otros clásicos del terror como Edogawa Rampo. Un manga perfecto para introducirse en el mundo creativo del autor y conocer sus temas más recurrentes.

TOMIE

Un clásico. En sus más de 700 páginas, cobra vida uno de los personajes más icónicos del maestro: Tomie, una antigua alumna de instituto que, una vez muerta, retorna a la vida como una femme fatale, siniestra y cautivadora, capaz de llevar a las personas que la rodean a la locura más extrema.

INDIGNO DE SER HUMANO

La adaptación de este clásico de la literatura japonesa es una empresa formidable de cómo transformar el lenguaje en viñetas. Con prodigiosa pericia, Ito plasma la intangible pesadumbre del personaje de Dazai mediante metáforas visuales que quedan grabadas a fuego en el ojo del lector.

GYO

Otra de sus creaciones más famosas. En ella, Ito eleva a la décima potencia su capacidad de generar sensaciones incómodas apelando a los sentidos, sobre todo al olfato y al tacto. Kaori y Tadashi esperan vivir unas vacaciones de ensueño en Okinawa, pero pronto se verán frustradas cuando extrañas criaturas emerjan del mar y siembren el caos en la ciudad

HELLSTAR REMINA

Ganadora del premio Eisner en 2022. El descubrimiento de un nuevo planeta, al que bautiza con el nombre de su hija, encumbra al científico Ooguro. Pero nada es lo que parece. Poco a poco ese misterioso planeta empieza a devorar a otros del sistema solar y se dirige a la Tierra a una velocidad vertiginosa y la histeria colectiva se apodera de la población. Puro horror cósmico lovecraftiano.

FRAGMENTOS DEL MAL

Recopilación de relatos cortos que ahondan en algunos de sus temas fetiche: la muerte, el más allá, la obsesión. En todos ellos, las situaciones rutinarias y los objetos de uso cotidiano cobran un cariz perturbador y pavoroso.

EL UMBRAL DE LO SINIESTRO

Recopila cuatro historias que tienen lugar en la frontera que separa lo real de la fantasía, la luz de la oscuridad, lo terrenal del inframundo.

BLACK PARADOX

Otro manga repleto de horror cósmico donde el autor reflexiona en torno a la muerte, el más allá y hace uso de uno de sus recursos predilectos: el doppelgänger. Todo comienza cuando cuatro personas, que se han conocido a través de Internet, deciden encontrarse para llevar a cabo un suicidio colectivo.

LAS CAPRICHOSAS MALDICIONES DE SOICHI

En este manga aparece otro de sus personajes más conocidos. Sôichi, definido por el propio Ito como su peculiar alter ego, es un adolescente sombrío, obsesionado con los muñecos vudú y que siempre lleva en la boca filosos clavos para oficiar sus maldiciones.

EL MUERTO ENFERMO DE AMOR

De su inmensa producción, el artista japonés rescató esta historia como una de sus favoritas. En ella, se manifiesta su virtuosismo narrativo a la hora de aglutinar el misterio y lo sobrenatural con el slice of life de corte escolar. Puro terror agazapado en la cotidianidad.

ESTUDIO DESDE EL ABISMO DEL TERROR

Una obra indispensable para los fans del autor. En ella se incluyen extensas y reveladoras entrevistas que ahondan en su longeva carrera, relatos inéditos, una cronología de todas sus publicaciones, y la visión y el análisis de su arte por parte de otros creadores

ENTREVISTA A JUNJI ITO

(Recuperamos la entrevista que realizamos al artista en el salón de Manga de 2016)

Comencemos por el comienzo, valga la redundancia. ¿Cuándo, cómo y por qué empezó a dibujar manga de Terror?
A mis dos hermanas mayores les gustaba mucho leer novelas y mangas de Terror, gracias a ellas empezó a interesarme el género, a diferencia de otros como los deportes, que no me llaman nada. Hice mis primeros pinitos con cinco años; no era gran cosa, pero ya tenía claro a qué quería dedicarme.

Sin embargo, usted se formó y trabajó durante un tiempo como protésico dental.
No me veía tratando con gente, por eso escogí hacer prótesis dentales en vez de ejercer como dentista, podía hacerlo a solas, sin necesidad de comunicarme con nadie, y además tenía su punto de creatividad, cosa que me resultó útil en cierto modo para mis historias. Sin embargo, hacer prótesis era un trabajo duro, y como me fascinaban los mangas de Kazuo Umezu, decidí probar suerte participando en un concurso de dibujo de la revista “Gekkan Halloween”, en la que el propio Umezu estaba de Jurado, ¡Y lo gané! Gracias a ello me llegó mi primer encargo, y como no tenía tiempo para todo, tuve que escoger entre protésico dental y mangaka, y escogí lo que más ilusión me hacía.

El proceso creativo de hacer un cómic es muy complejo, sobre todo cuando una sola persona se ocupa de todo, como es su caso. ¿Qué fase le parece más estimulante: encontrar la idea principal, desarrollar la historia, escribir el guion o dibujarla?
Dibujar, sin duda; plasmar la historia en el papel es mi tarea favorita, aunque últimamente lo que más me satisface es ver el producto final, comprobar que todos los elementos quedan bien atados.

La suplantación física y mental es leitmotiv en muchas de sus historias. ¿De dónde viene este interés en el miedo a la pérdida de identidad?
En cierto modo me siento identificado con este tipo de Terror, lo típico de cuando ibas al instituto y en clase había alguien más inteligente que tú, o más guapo, y pensabas: “ojalá pudiera cambiarme por él o reemplazarlo”; supongo que la envidia hacia algunos compañeros de clase fue mi fuente de inspiración.

Siguiendo con su estilo personal, algunas de las diferencias entre éste y el ero-guro son la ausencia de pornografía, escatología y gore extremo. ¿Con que rasgos visuales y narrativos definiría la identidad de sus trabajos?
Una particularidad de mi obra es el modo con que maltrato, hiero y retuerzo la carne humana transformándola en cosas imposibles. A veces también incluyo pinceladas de humor negro, siempre y cuando no rompan la atmósfera de horror; soy aficionado desde pequeño a los programas de TV de humor japonés, y de vez en cuando me vienen ideas simpáticas de la vida cotidiana que apunto por si en algún momento puedo meterlas en alguna historia. Parece que a los fans les gusta.

Y sus otras ideas, las retorcidas, macabras e insólitas, ¿cómo surgen?
En Japón se ven las cosas en “diagonal”, en otro sentido, no sé si me explico. Suelo asociar situaciones cotidianas u objetos normales con cosas terroríficas, supongo que es una cuestión de percepción, de poseer una sensibilidad diferente.

El cine de Terror cuenta con elementos como el sonido o la música para reforzar la imagen, ¿qué recursos equivalentes encontramos en un cómic para dar miedo?
Es verdad que en las películas el sonido juega un papel importante, pero los dibujantes de manga podemos transcribirlo usando onomatopeyas, expresiones que el lector de cómic entiende sin problemas porque ya está familiarizado. El uso de la iluminación en el cine también es relativamente fácil de recrear en un cómic, en mi caso suelo utilizar luces en contrapicado para invertir la posición de las sombras, que dan un aspecto siniestro a los rostros.

Abordemos un poco los aspectos técnicos. ¿Con qué herramientas dibuja?
Lápices de minas, tinta y pinceles de punta gruesa. Si de mí dependiese seguiría dibujando de forma tradicional, pero soy de los artistas que se consideran lentos, cada vez me cuesta más, y encima los plazos son muy exigentes, por lo que llevo un tiempo trabajando en digital. Intento hacer unas treinta páginas por semana.

¿Nunca trabaja con ayudantes o asistentes, como es habitual en otros Estudios?
Prefiero no hacerlo. En treinta años casi nunca he delegado en otras personas, como mucho, en mis hermanas y en mi madre (risas)

¿Qué es lo que más y lo que menos le cuesta dibujar?
Lo que más me gusta es dibujar monstruos y personajes. Y lo que peor llevo es dibujar edificios y paisajes, odio tirar líneas.



Ya que estamos, ¿cuáles son sus trabajos preferidos?
Las historias cortas de “Long Dream” y “The Enigma of Amigara Fault”.

Las víctimas de sus historias suelen ser adolescentes acosados por adultos crueles o seres terroríficos. ¿Escoge este perfil para conectar con el público joven, o hay un mensaje de preocupación hacia los adolescentes en la sociedad moderna?
Hay un poco de ambas partes. Últimamente en los medios de prensa japoneses abundan las noticias sobre asesinatos y sucesos crueles impensables, la mayoría contra chicas jóvenes. Está claro que mi público potencial, que encima es justamente ese, colegialas japonesas, conecta mejor con personajes como “Tomie”, pero también me influyen las noticias terribles del telediario; como suele decirse, la realidad supera a la ficción.

Hablando de “Tomie”… usted ha dibujado a este personaje en incontables ocasiones, ¿alguna vez se ha sentido como una de las víctimas de “Tomie”, que llegan a estar tan obsesionados con ella que necesitan destruirla para librarse de su influjo?
Por lo general intento separar la realidad de la ficción, pero en el caso de “Tomie” reconozco que fue complicado; me costaba mucho tener que descuartizarla tantas veces, siendo una chica tan guapa, pero tenía que hacerlo, tenía que seguir descuartizándola una y otra vez (risas)

Pregunta obligada. ¿Qué autores u obras le han servido de inspiración?
Principalmente Kazuo Umezu, quien es para mí un maestro del Terror inigualable en el manga. También me gustan los trabajos de Hideshi Hino. En literatura, H.P. Lovecraft, por su genialidad a la hora de crear terror psicológico y atmósferas espeluznantes. En cuanto a cine, los directores que más me han influido visualmente son Dario Argento y Kiyoshi Kurosawa. Para “Gyo” me inspiré en “Tiburón” (Jaws), de Steven Spielberg, y algunos de mis fantasmas guardan cierto parecido a los demonios de “Posesión Infernal” (Evil Dead), de Sam Raimi.

Suelen preguntarle por sus influencias, pero, ¿qué siente al ser usted la influencia de otros autores? Un ejemplo reciente sería Nicolas Winding Refn, cuya película “The Neon Demon” es terriblemente parecida a “Tomie”.
Me honra y enorgullece que otros autores imiten mi obra o se inspiren en ella, y me sorprende sobre todo que en el extranjero se interesen a ese punto por mis historias.

Además de las influencias visuales y narrativas, nos gustaría saber qué referencias emocionales toma para retratar la psicología de los adolescentes que pueblan sus historias.
Como hago historias cortas, y además no suele haber demasiados personajes, la verdad es que no necesito profundizar en ellos ni en sus relaciones. Prefiero centrarme en reflejar cómo reaccionan estas colegialas ante el peligro, sus gestos, sus expresiones. Antes de empezar cada manga hago un casting de los personajes que necesito.

¿Qué le parecen las adaptaciones cinematográficas de sus obras?
En mi opinión, creo que dibujar manga es mucho más sencillo que hacer cine. La calidad de una película depende de muchos factores externos: buenos actores, efectos especiales, un presupuesto alto, etc., y si algo de esto falla, por más que se esfuerce un director su película no saldrá bien, como ocurre con algunas adaptaciones de mis historias, y aún con todo, me siento muy agradecido y contento de que se interesen en llevarlas al cine. Nunca he querido condicionar a los directores de mis adaptaciones, el cine y el cómic son formatos diferentes, así que prefiero disfrutarlas como un espectador más.



¿En qué está trabajando actualmente?
Mi editor en Shogakukan, el Sr. Kato, me ha propuesto una adaptación de la novela “Ningen shikkaku”, escrita en 1947 por Dazai Osamu, un prestigioso y controvertido escritor japonés que se suicidó hace poco arrojándose al río junto a su amante. La historia original es una ficción autobiográfica de Osamu a la que estoy añadiendo toques de Terror sobrenatural con mi estilo personal.
Nota: “Ningen shikkaku” fue editada en 2010 en España por Sajalin Editores bajo el título “Indigno de ser humano”.

No es la primera obra literaria que adapta. Ya tuvo una experiencia similar con “Frankenstein”, de Mary Shelley (publicada por ECC), y “La butaca humana”, de Edogawa Rampo. Con lo mucho que admira a Lovecraft, ¿no se ha propuesto nunca adaptar alguno de sus relatos?
Me hubiera encantado, sin duda, y de hecho, llevaba un tiempo meditando adaptar algunas de mis favoritas, como “En las montañas de la locura” o “La sombra sobre Innsmouth”, pero se me ha adelantado Gou Tanabe, que está haciendo una serie de mangas sobre la obra de Lovecraft, y la calidad de sus dibujos es increíble. Si yo lo hiciese ahora la gente pensaría que lo estoy imitando.
Nota: Ito se refiere a los mangas de “El color que cayó del cielo” y “El sabueso”, ambos de Gou Tanabe.

Una última cuestión, aunque supongo que se la habrán preguntado mucho últimamente. ¿En qué consistió, o iba a consistir, su participación en “Silent Hills”?
Conozco a Hideo Kojima desde hace diez años, pero nunca había trabajado con él. Un día me citó en un restaurante junto a Guillermo del Toro y al actor Norman Reedus para hablar de un proyecto de videojuego. Yo no conocía la saga de “Silent Hill”, y nunca había participado en un videojuego, por lo que me sentí un poco al margen, como perdido, sin saber qué pintaba allí o cual iba a ser mi tarea. Como me interesaba probar cosas nuevas, estuve a la expectativa un buen tiempo, hasta que me enteré que el proyecto había sido cancelado.

Muchas gracias por su tiempo y su trabajo, Ito sensei

Por Rubén Pajarón.

Junji Ito, maestro del terror