Los albañiles enterrados en el Estadio Azteca y el mito de las construcciones

La leyenda urbana cuenta que varios albañiles que trabajaron en la construcción del Azteca fueron enterrados vivos en los cimientos del Coloso de Santa Úrsula.

El deporte mexicano no es ajeno a las historias de misterio y terror que enmarcan lo sobrenatural, especialmente el futbol profesional. Dos grandes leyendas son las principales que se ciernen sobre el destino de grandes equipos: la primera es la que habla sobre el hechizo que hizo una bruja al Cruz Azul, que le impidió volver a ser campeón durante muchos años; la segunda es la de las ofrendas de sangre que se hicieron en la construcción del Estadio Azteca.

El nombre oficial de la casa de las Águilas del América es “Estadio Guillermo Cañedo”. Desde 1997, Televisa le cambió el nombre para homenajear al ejecutivo que creó este monumento deportivo junto a Emilio Azcárraga Milmo; aunque nadie le llama así y para todo México sigue siendo el Estadio Azteca. Los arquitectos Pedro Ramírez Vázquez y Rafael Mijares Alcérreca fueron los designados para su diseño.

PUBLICIDAD – SIGUE LEYENDO ABAJO

La primera piedra de esta construcción fue colocada en agosto de 1962 y terminó en el 66; lo inauguraron al mediodía del 29 de mayo de ese año con un partido entre el América y el Torino Futbol Club de Italia.

El Azteca es el estadio más grande de México, el segundo del continente y el séptimo a nivel mundial, con capacidad para 87 mil espectadores. En su cancha se han celebrado dos Copas del Mundo (1970 y 1986), unos Juegos Olímpicos (1968) y cientos, sino es que miles, épicos partidos de fútbol.

PUBLICIDAD – SIGUE LEYENDO ABAJO

“Hablar del Estadio Azteca es hablar del santuario del fútbol mexicano. Los momentos más importantes de mi vida los pase aquí, en este estadio”, dijo en una entrevista Edson Arantes do Nascimento “Pelé”, campeón del Mundo en México 1970.

Todo esto es lo que nos cuenta la historia oficial, pero la narrativa secreta de las cosas tiene más que contar.

PUBLICIDAD – SIGUE LEYENDO ABAJO

La leyenda urbana cuenta que varios albañiles que trabajaron en la construcción del Azteca fueron enterrados vivos en los cimientos del Coloso de Santa Ursula con el fin de asegurar que la construcción fuera más sólida; tal y como lo dictaban los usos y costumbres de esta zona de la ciudad.

Esta macabra historia indica que era una práctica muy popular en el siglo XIX, cuando se utilizaban niños como tributo a los entes sobrenaturales. Con la “siembra” de los cuerpos se aseguraba que la construcción nunca fuera derribada.

PUBLICIDAD – SIGUE LEYENDO ABAJO

Aunque no hay registro que indique que esta práctica fuera real, lo cierto es hay varias leyendas en la zona sur de la Ciudad de México (Xochimilco y Tlalpan) muy parecidas. Se cuenta que el Diablo (en forma de Charro Negro) se apareció en la construcción de un puente y pidió que se enterraran vivos algunos trabajadores en los pilares como forma de tributo y así asegurar que la construcción fuera eterna.

Esto es una simple leyenda urbana, no hay ninguna prueba que sostenga esta historia. No se encuentran registros de albañiles desaparecidos en la construcción del Azteca ni nada parecido. Todo forma parte de la mitología del Coloso del Futbol Mexicano.

PUBLICIDAD – SIGUE LEYENDO ABAJO

“El lugar es fantástico, es suelo sagrado, si pensamos en Maradona y los mundiales, queremos dejar un buen recuerdo y honrar el lugar donde vamos a jugar”, dijo Robert Pauw, quien fuera DT del Bayer Leverkusen. Es mejor pensar en el Azteca de esta forma, ¿o no?

Podría interesarte

Los albañiles enterrados en el Estadio Azteca y el mito de las construcciones